Apareció en 1918 como gripe española, fue una pandemia de gripe, de una gravedad sin precedentes, causada por un brote de influenza, virus A del subtipo H1N1. A diferencia de otras epidemias de gripe, que afectan de un modo más masivo a niños y ancianos, muchas de sus víctimas fueron jóvenes y adultos saludables, así como animales, entre ellos perros y gatos, también aves.