Un equipo internacional de científicos ha descubierto el mayor objeto astronómico nunca observado hasta la fecha.
Constituido por un grupo de cuásares, este componente del firmamento presenta una forma alargada, con unas dimensiones que pueden llegar a medir unos 1200 megapársecs.
Para atravesarla de un extremo a otro se tardarían 4000 millones de años, viajando a la velocidad de la luz.