Desde Madrid nos llega esta impresionante imagen de un ovni in fraganti, descubierto por una repentina ráfaga de viento. Poco después se elevaba y desaparecía entre las nubes.
Puede que desde hace milenios estos seres obtengan algo de nosotros, que haga que nos mantengan totalmente desinformados, respecto a la existencia de otros mundos, otras civilizaciones, otras maneras de hacer las cosas, que poco o nada tienen que ver con la terrestre.
Ni que decir tiene que sus intenciones, para nada son buenas, porque podrían haber mejorado no solamente la humanidad, también el planeta y cuando no se hace, es que conviene que las cosas sigan igual, o vayan a peor.
Los responsables insisten, no pasa nada, son imaginaciones, montajes, trucajes y diversidad de adjetivos para olvidar que una imagen vale más que mil palabras.